De la lluvia y los paraguas 2/2

“Siempre te quedará Paris”, ¿notáis el singular? Es por que en realidad te has quedado tú solo en Paris, aunque siempre te queda la ilusión de ver la Cité des Lumières. Que pena que hace tiempo ya que estas ciego, sino te hubieses dado cuenta hace tiempo de los faroles que te mete la vida.

Ilusión, que bonita palabra, que junto con Esperanza forman un dúo de lo más singular. Sin embargo no puedo sino oír “espejismo” en vez de ilusión y ya faltos de aire esperanza se torna simplemente en “espera”. Ni Lawrence de Arabia hubiese conseguido cruzar este desierto.
Repaso general chicos, ¿cuantas llevamos? Siete, al igual que los pecados capitales, en orden inverso: Ilusión, Vergüenza, Miedo, Sueños, Timidez, Paciencia y Perseverancia. ¿Están todos? No, ni mucho menos. Y si no os gustaron los anteriores estos todavía menos. ¿Preparados? ¿no? Demasiado tarde: Frustración… “dios, por que está tan ciega, por que no ve que estoy ahí, que siempre lo he estado”. Lo que no pareces ver es que ambos jugáis a cartas con baraja marcada y los ojos cerrados. “Porqué no le he dicho nada, porqué habré esperado tanto”. Porqué, por qué, por que… da igual como se escriba, el resultado es el mismo…

Envidia, envidia sana “me alegro que tengas novio de nuevo” –atención al gran espectáculo de Pinocho-, envidia malsana “como cojones lo hace, otra vez emparejada”.

Ira, incandescente, volcánica, una ira primitiva, difícil de controlar… “es muy guapo, me gusta y….” y la bestia se debate dentro de ti, grita, se retuerce, “It will kill werewolves with his bare hands”. Pero está sujeta, con gruesas cadenas de timidez, de paciencia y perseverancia. Si después de esto eres capaz de mirarte al espejo y decir “algún día cambiará mi suerte”, enhorabuena, yo hace tiempo que no me atrevo a mirar. Si no te conozco no he vivido, y si muero sin conocerte, no muero, por que no he vivido / de otro, será de otro, como antes de mis besos, su voz, su cuerpo claro, sus ojos infinitos… Luis Cernuda y Pablo Neruda, unos de los más hermosos versos que jamás se han escrito. Si al leerlo algo en tu alma no ha llorado, vuélvelos a leer.

Os quiero, te quiero, ¿me voy o me quedo? Ella, él, todos vosotros decidís. En fin, en dos palabras, te quiero. Ya sabéis lo que os queda, seguid jugando si os atrevéis, estamos como al principio, salvo que ahora, espero, hayáis aprendido que los dados y las cartas están marcados.

~ por Caronte en Febrero 8, 2009.

Escribe un comentario